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Niños intentan huir de hogar del Sename en Rancagua, acusan malos tratos del personal

RANCAGUA: Nuevamente el Sename se encuentra involucrado en un hecho lamentable, luego que se conociera el caso de niños internos de un hogar de menores que intentaron escapar del recinto. Se trata del hogar Catalina Kentenich, ubicado en el barrio Manso de Velasco, en la capital o’higginiana.

La tarde de este lunes, unos nueve menores se apostaron en el techo de la residencia, administrada en conjunto por el Sename y la Fundación María Ayuda, a vista y paciencia de los vecinos del sector. “Aquí me pegan”, “no nos dan comida” y “nos inyectan para dormirnos todo el día”, eran solo algunas de las frases que repetían los menores a los residentes.

Varios de los niños mostraron cicatrices, moretones y heridas en sus brazos y piernas, las que atribuyeron a los malos tratos por parte del personal. Otros incluso señalaban que los mantenían medicados todo el día para poder controlarlos.

La Dramática situación llevó a los vecinos para intentar tranquilizar a los niños y niñas, quienes traspasaban la pandereta con facilidad, pero arriesgando caídas y heridas con alambre de púas. También les llevaron bebidas y alimentos. En el lugar también se hicieron presentes carabineros y bomberos.

En el intertanto, una funcionaria que salió del recinto para acercarse a ver a los menores, fue increpada y golpeada por algunas personas, lo que la obligó a volver a la residencia para protegerse.

Con el pasar de las horas, el Comisario de Rancagua, Manzur Abutom Costa, se acercó para conversar con los niños que aún estaban en el techo y que no querían bajar, quienes acusaron que se mantendrían allí porque si descendían, en el hogar los encerrarían y no les darían comida. Luego, el uniformado, junto a un joven que se identificó como monitor voluntario y en el que los niños confiaban, ingresó al recinto para intentar controlar la situación.

Desde la institución solo respondieron mediante un comunicado. En el escrito, señalan que “de acuerdo a lo que los niños han trasmitido a los encargados de la residencia, querían salir porque extrañan a sus familias, ya que las visitas han sido restringidas producto de la cuarentena preventiva que existe en la comuna de Rancagua”.

Además, afirman que tanto la directora del Sename de O’Higgins como la supervisora técnica “se trasladaron hasta la residencia para revisar personalmente la situación de los niños. Durante la mañana del lunes, se hicieron las constataciones de lesiones para verificar su estado de salud, informes que serán enviados al Tribunal de Familia, frente a los hechos acontecidos y los relatos de los niños, que mencionan presuntos maltratos por parte del personal de la residencia, se presentó una denuncia a Fiscalía para que investigue lo sucedido”.

Por otra parte, la Fundación María Ayuda también se remitió a enviar una declaración por escrito. “En relación a los relatos de los niños que indican haber sufrido golpes tanto por parte de trabajadores de la residencia como de Carabineros de Chile, conforme a la normativa vigente, es que procede por parte de nuestra Corporación, aportar los antecedentes al Ministerio Público con el fin de que proceda a esclarecer los hechos narrados por los niños”

“Es importante señalar que según los relatos de los niños y lo planteado por educadoras a su cargo en estos desajustes, la explicación estaría en la sensación de aislamiento provocada por la pandemia, en tanto no permite ejecutar los procesos de visitas y vinculación regular con las familias , la asistencia a clases, atención presencial a los programas reparatorios y de salud mental así como la participación de los niños en actividades socio-comunitarias y recreacionales con otros niños, generando una sensación de encierro que los lleva a querer hacer abandono de la residencia”

Desde la Fiscalía, señalaron que dispusieron el inicio de una investigación penal para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades por eventuales delitos de lesiones u otros relacionados.

Durante la tarde, llegó a la residencia una jueza de familia y trascendió, sin confirmación aún por parte de las autoridades, que algunos niños fueron destinados a un recinto en la comuna de Mostazal y otros volvieron a las casas con sus familias.