La Araucanía

Incendio consumió iglesia católica en la Región de La Araucanía

Un incendio afectó la noche del viernes a una iglesia católica ubicada en la ruta que une Padre Las Casas con Cunco, en la Región de La Araucanía.

El hecho se registró en el sector Roble Huacho, a la altura kilómetro 8 del camino ya señalado, hasta donde llegó personal de Bomberos para controlar la situación.

Peritajes de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales de la PDI determinaron que el incendio se produjo luego de que desconocidos lanzaran bombas molotov desde un vehículo en movimiento.

En este sentido, la policía continúa trabajando en la recolección de evidencia que permita determinar la dinámica de los hechos previo al ataque incendiario.

La iglesia afectada, inaugurada en 1999, por el incendio depende de la Parroquia San Antonio de Padre Las Casas de la Diócesis de Villarrica.

Obispo de Villarrica lamentó ataque incendiario

El Obispo de Villarrica, Francisco Javier Stegmeier Schmidlin, lamentó el ataque incendiario que afectó anoche a una iglesia ubicada en la comuna de Padre Las Casas, en la Región de La Araucanía.

Stegmeier afirmó tras el hecho que “mi afecto y mi solidaridad está, en primer lugar, con la comunidad eclesial que ha sufrido esta afrenta”.

Asimismo, aseguró que lo sucedido “tiene que hacernos reflexionar el porqué de esta violencia irracional y qué caminos hemos de transitar todos como sociedad para dar solución a la crítica situaciones que estamos viviendo”.

“Debemos ser capaces de traer la paz a la región, asumiendo cada uno de nosotros un papel activo y decisivo en la construcción de puentes y oportunidades con los que menos tienen, con quienes se sienten marginados, con quienes piensan que, en la violencia está la solución a sus demandas sin saber -quizás- que es la violencia la que deslegitima sus aspiraciones y dificulta las soluciones”, complementó.

Además, sostuvo que “la Iglesia en La Araucanía seguirá trabajando -cada vez con más ahínco y profesionalismo- en el desarrollo humano de sus habitantes, sin exclusiones, así como en anunciar a Jesucristo y llevar el Evangelio a todos los rincones de la región convencidos que solo en Cristo las personas pueden encontrar su verdadera felicidad”.

Por último, hizo un llamado a “las comunidades católicas de la Diócesis y también a todos los hermanos que profesan creer en Cristo a seguir orando, con más intensidad, por todos aquellos que sufren esta inútil y creciente violencia, así como por aquellos que equivocadamente buscan soluciones a través de la destrucción y del terror y también por las autoridades responsables del bien común”.