El antecedente “Bicentenario” que despierta la prudencia “alba” y la ilusión “cruzada”

Pese a ello, en el “Cacique” no se confían, como advirtió Gustavo Quinteros. Existe un antecedente, por lo demás reciente, de un torneo que parecían tener ganado en desmedro de la UC y que se les escapó de forma increíble, con varios protagonistas que siguen en actividad en el escolta, ya sea en la cancha misma o en la banca de suplentes.

En la temporada 2010, producto del devastador terremoto del 27 de febrero y la consecuente suspensión de encuentros, se decidió fusionar el Apertura y el Clausura para disputar un único certamen largo, finalmente denominado Campeonato Nacional del Bicentenario. Con 34 jornadas totales, todo parecía haberse definido en la 27ª.

En ella, un 17 de octubre, los colocolinos, dirigidos por Diego Cagna, vencieron por 3-2 a los “cruzados”, comandados por Juan Antonio Pizzi -reemplazante del despedido Marco Antonio Figueroa-, en Pedrero. Con ese triunfo, les sacaron siete unidades de ventaja, con 21 por jugarse, un escenario muy similar al actual.

En aquella ocasión, el equipo estudiantil se propuso ganar todos sus duelos y esperar por lo menos tres tropiezos de su rival. Lo primero se cumplió y lo segundo, también: el “Popular” empató 0-0 con Huachipato y 2-2 con Universidad de Chile en el “Superclásico”, y perdió 1-0 a manos de Santiago Morning, elenco al que “Macanudo” había encabezado inicialmente en esa campaña.

En la penúltima fecha, O’Higgins le propinó un 2-1 en Rancagua a un cuadro colocolino que tenía como titular al hoy capitán de los universitarios, José Pedro Fuenzalida. Horas antes, la “Franja” había doblegado por 3-2 a Cobreloa a domicilio, con el recordado tiro libre de último minuto de Juan Eluchans.

En el entonces llamado Municipal de Calama, Felipe Gutiérrez reemplazó a Francisco Silva, el “Pipe” aún vigente y el “Gato” recién retirado. El lateral derecho era Rodrigo Valenzuela, por estos días ayudante de Cristian Paulucci.

Precedente para que en Macul mantengan la prudencia y en Las Condes se ilusionen. Todavía queda mucho campeonato por delante.